Síguenos en nuestras redes

Lavados nasales para el bebé. Lo que necesitas y cómo hacerlo

Reproducir vídeo

En sus primeros meses, los bebés aún tienen órganos muy inmaduros para desarrollar algunas funciones, por ejemplo, solo hasta los 6 meses los bebés adquieren la capacidad de respirar por la boca, antes de este tiempo solo pueden hacerlo por la nariz.

Por esta razón, deberás ayudarle a despejar sus vías respiratorias haciendo una limpieza nasal cada vez que se necesario, pues tenerlas obstruidas influirá negativamente en su alimentación efectiva y sueño adecuado. Esta es una práctica segura y no tiene ninguna contraindicación, la puedes realizar cuantas veces sea necesario.

Generalmente se recomienda hacer la limpieza nasal antes de la toma de leche o antes de dormir.

¿Qué necesitas?

  • Una solución salina o suero fisiológico. También puedes utilizar sueros comerciales con válvula para bebés.
  • Una jeringa sin aguja.
  • Un trozo de papel higiénico.

Cantidades de suero o solución salina

  • Si tienes un bebé prematuro: 1cc en cada fosa nasal
  • Si tu bebé tiene entre 0 y 2 años: 2-3cc en cada fosa nasal
  • Para niños mayores de 2 años: 5cc en cada fosa nasal

Existen varias posiciones para realizar el lavado nasal, aquí te enseñamos dos:

  1. Acostado con cabeza de lado

Acuesta a tu bebé boca arriba y gira su cabeza hacia un lado. Después introduce el líquido con presión por la fosa nasal que queda hacia arriba, posterior a esto, gira su cabeza hacia el otro lado y repite el procedimiento.

Utiliza el papel higiénico o pañuelito suave para limpiar la cara de tu bebé.

  1. Sentado

Sienta a tu bebé dándole apoyo a su cabeza con tu mano, e inclínalo ligeramente hacia adelante. Con la jeringa toma la cantidad adecuada de solución salina y apunta directo a su fosa nasal, debe ser un movimiento rápido y ágil. Finalmente, toma el pedacito de papel higiénico, enróllalo de forma que puedas introducirlo levemente en sus fosas nasales para así limpiar la mucosidad que queda dentro de su nariz.

Ten en cuenta:

  • El líquido puede salir por su otra fosa nasal o bien puede tragarlo, esto no representa ningún riesgo.
  • Ten cuidado con los aspiradores nasales, no son muy recomendados porque puede causar molestias en el oído del bebé y resecar la mucosa.

Esta información ha sido elaborada bajo las respectivas recomendaciones de la Doctora Natalia Páez Pediatra, asesora de lactancia y BLW-BLISS.

DRA. NATALIA PÁEZ

INSTAGRAM:  @pediatra_y_mama

natalia
Dra. Natalia Páez
Médico pediatra

Comparte este articulo

Te puede interesar…