Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Síguenos en nuestras redes

Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Cómo manejar las pataletas

Reproducir vídeo

Las pataletas son una conducta típica del desarrollo de los niños alrededor de sus 2 años, en donde están descubriendo su independencia, pero siguen siendo niños y ese conflicto los lleva a sentirse muchas veces frustrado al no encontrar otro camino para lograr lo que necesita, es ahí cuando recurren a la pataleta.

Para aprender cómo actuar frente a estos episodios, es importante que entiendas el porqué de estos comportamientos y apliques algunos consejos que seguro, serán de mucha ayuda para sobrellevarlo.

Las pataletas o berrinches son comportamientos normales. Los niños adoptan esta clase de comportamiento por dos razones, o bien porque descubren que esa actitud les trae beneficios o porque se dan cuenta que con esa conducta llaman la atención de mamá y papá. Muchas veces los niños hacen una pataleta para ser escuchados o sentirse importantes.

También se pueden presentar berrinches cuando no encuentran como expresar ni controlarse ante diferentes situaciones o frustraciones, o porque no entienden que no todo se puede satisfacer en ese momento ni siempre a su antojo. Muchas veces la falta de lenguaje hace que estas situaciones se den más a menudo debido a que no pueden expresar de manera verbal lo que quieren y/o sienten. También se pueden dar por cansancio o sueño.

Todas estas experiencias forman parte de nuestro crecimiento personal y conocimiento sobre el mundo emocional de nuestros hijos.  Los conflictos no se solucionan con castigos, cada acto tiene su consecuencia natural. Pero siempre es importante comprender y acompañar a nuestros hijos en la explosión emocional, ayudándoles a canalizar esa emoción y, finalmente, enseñándoles a volver a un estado de equilibrio. Acompañarlos no implica darles lo que quieren, sino ¡lo que realmente necesitan!

Para afrontar estos momentos necesitamos mucha paciencia y, sobre todo, escuchar nuestro corazón (calmarnos y observar nuestras reacciones), ser empáticos y validar su emoción, cuidarlos y dejarlos expresarse. Además, debemos ofrecer una exigencia de acuerdo con sus capacidades, dedicarles tiempo, apoyo y sobre todo SINTONIZARNOS para comprenderlos.

¿Qué podemos hacer ante una pataleta?

  1. Acompañar la exposición emocional. Permítele a tu hijo o hija expresar la emoción, quizás con unos minutos simplemente se clame.
  2. Intenta calmarlo/a, enseñándole a autorregularse. Puedes decirle simplemente: “cálmate, respira…” Descubra si lo ayuda el espacio físico, o el abrazo que lo contenga y así, espere hasta que se calme. Nunca lo abandone.
  3. Demuestra empatía y valida la emoción. Una vez se calme, enséñale por cuál emoción acaba de atravesar. «Te veo muy frustrado/a. Sé que tienes mucha rabia, y sé que es, porque no te voy a prender el TV… Yo sé lo que es sentirse así»
  1. Enseñar a canalizar emociones. Recuérdale todas las alternativas que hay para liberar las emociones. Rayar, arrugar o romper una hoja. Bailar las emociones. Saltar sobre el suelo, golpear un cojín, gritar fuerte dentro de una caja (la caja de la rabia). Leer cuentos como Vaya Rabieta.
  2. Ayuda a que se relaje. Puedes decir: «Ya te tranquilizaste, no es fácil y lo lograste… ahora, hablaremos de lo que paso». Con esto conseguiremos que el niño se conecte con su mundo emocional, identifique las emociones y las aprenda a canalizar.

6. Enséñale a solucionar el problema. «Ahora que estas calmado, ¿cómo podemos solucionarlo? ¿Qué idea se te ocurre? ¿Quizás mañana terminamos de ver la película? Ayúdele a formular varias soluciones y elijan una ambos.

Otros consejitos para manejar las pataletas

  • No te sientas culpable ni en vergüenza, por las pataletas de tu hijo/a (ésta es una forma donde prueba sus límites y acentúa la confianza entre ustedes; es la razón por la que no presenta pataletas con personas extrañas.).
  • Si únicamente le prestas atención cuando muestra conductas inapropiadas solo fortalecerás esta forma de actuar en la personalidad del pequeño.
  • Pon límites claros, con seguridad y amor.
  • Mantén la calma y la firmeza y hazle saber que lo que está haciendo hará que logre lo que quiere, pero deja las explicaciones para después. (es importante que entienda que no se va a salir siempre con la suya).
  • Permítele frustrase DESDE LA VALORACIÓN, es decir, reconociendo lo que tiene y puede hacer; para que comprenda que va a tener lo que necesita y no siempre lo que quiere.
  • No te estreses con la pataleta para que así tu hijo/a entienda que de esa manera no logrará lo que se propone. Proponle maneras de canalizar esa emoción y permítale estar solo unos minutos (si no se está haciendo daño), y cuando encuentre la calma habla con él o ella sobre lo que pasó.
  • Cumple lo que prometes, no amenaces.
  • Evita que se haga daño, agreda a otras personas o cause daños. Si lo hace, abraza con firmeza y con calma hasta que se tranquilice. Retira objetos que puedan causarle daño.
  • Busca entender el motivo de la frustración y ANTICÍPATE. Ten presente porqué ha tenido pataletas y trata de recordar lo que quería, esto te ayudara a tener UN PLAN para evitar estos malos ratos y no tener que improvisar.
  • Infórmale siempre sobre lo que viene después. Háblale sobre las actividades que van a realizar y dile lo que esperas de él o ella.
  • Ofrece alternativas. Esto le enseñará a ser flexible ayudará a evitar la frustración. Permite que tome pequeñas decisiones.

Esta información ha sido elaborada bajo las respectivas recomendaciones de Juanita Boada, Coach logoterapeutico, Consultora en Educación y conferencista en temas de Crianza y Educación.

Comparte este articulo

Te puede interesar…