Congestión o regurgitación mamaría. Por qué se presenta y cómo tratarla

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Durante los primeros días después del parto, aproximadamente después del quinto día, se presenta lo que comúnmente se conoce como la «subida de la leche». El recién nacido ya no necesita el calostro de los primeros días sino leche materna propiamente dicha, por lo tanto, estos días aumentará la producción haciendo que los pechos se vean mucho más llenos y se sientan más pesados.

Es en este momento donde se suele presentar la ingurgitación mamaria, sin embargo, no quiere decir que tener los senos llenos sea una ingurgitación, aquí las diferencias:

Senos llenos

Pueden sentirse algo calientes, duros y firmes. No duelen ni se presenta enrojecimiento. Habitualmente la leche fluye con normalidad e incluso gotea haciendo que sea fácil para el bebé alimentarse.

Senos congestionados

Cuando se produce una ingurgitación, lo senos se encuentran muy llenos e hinchados, pero, además, los conductos se obstruyen impidiendo que fluya fácilmente.

Puede presentarse enrojecimiento, sentirse algunos bultos y presentarse dolor. Esta afectación suele presentarse en los dos senos, y a parte de ser muy incómoda para la mamá, puede dificultarle alimentarse correctamente al bebé, pues la areola se pone muy dura y le costará más hacer que la leche salga.

Qué hacer en caso de una ingurgitación mamaria

Es importante actuar cuanto antes, pues de no tratarse, se puede convertir rápidamente en una mastitis.

Aquí un paso a paso para aliviar la ingurgitación:

  1. Aplica calor: Pon sobre los senos bolsas de agua muy calientes o agua directamente de la ducha.
  1. Masaje en los senos: Realiza un masaje suave en los senos, sobre todo en aquellas áreas donde sientas bultos o los notes el seno más duro. Puedes aplicar un poco de aceite vegetal o una crema sin olor.
lactancia
  1. Pon a tu bebé al pecho: Recuerda que la succión de tu bebé es el mejor extractor, aliméntale a libre demanda, hasta que esté satisfecho y suelte el pecho.

También puedes hacer la extracción de forma manual o con un extractor eléctrico o manual, en este caso es importante que no saques la leche hasta que sientas los senos completamente vacíos, pues esto le enviará información a tu cerebro para producir más leche.

  1. Aplica frío: Después de extraer la leche, aplica compresas de agua muy fría o hielo.

Es importante realizar estos pasos en orden para garantizar un alivio, puedes realizar este proceso las veces que sean necesarias, pronto notarás una mejoría.

Tip: poner un poco de hojas de repollo frescas sobre los senos producirá una sensación de alivio. Lávalas muy bien previamente y listo, un truco sencillo y natural.

Consejos importantes:

  • Lactar a libre demanda y un buen agarre del bebé al pecho son las medidas más eficaces para prevenir complicaciones, incluida la ingurgitación.
  • Si optas por tomar algún antiinflamatorio, consulta primero con un especialista, la mayoría de los medicamentos son compatibles con la lactancia, sin embargo, es ideal siempre asesorarte con profesionales.
  • Si la molestia persiste, es necesario consultar. Si ya has intentado los pasos anteriores y no notas una mejora, es importante que acudas al especialista, quien te indicará el proceso a seguir, pues de no tratarse, la ingurgitación mamaria puede convertirse en una mastitis infecciosa.

«Congestión o regurgitación mamaría»  ha sido elaborado bajo las respectivas recomendaciones de la Doctora Paula Solano Pediatra y asesora de lactancia.

DRA: PAULA SOLANO

INSTAGRAM:  @drapaulasolanopediatra

Dra. Paula Solano
Pediatra

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