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5 cosas que no te dicen sobre la maternidad

No hay nada tan cierto como que ser mamá marca un antes y después en la vida de toda mujer. A partir del primero hijo hay una especie de revolución en todos los ámbitos, y aunque sin duda es una experiencia maravillosa, la publicidad, internet y lo que te cuentan no siempre es tal y como lo pintan.

Aquí algunas cosas que casi nunca te dicen, antes de convertirte en mamá:

1. El embarazo no es un idilio

En internet abundan las fotos de mujeres acariciando su barriga, perfectamente peinadas y maquilladas y sonrientes. Sin embargo, lo cierto es que gestar una vida, aunque es un regalo magnifico de la naturaleza, no es un cuento de hadas.

El embarazo viene acompañado de muchos cambios incomodos, incluida la inestabilidad emocional, síntomas molestos, fatiga y agotamiento.

Si bien lo ideal es intentar al máximo disfrutar esta etapa, no disfrutar cada instante de la experiencia no debe hacerte sentir culpable.

2. El parto casi nunca sale como lo planeamos

Las películas han normalizado ver nacimientos idílicos, partos donde la mujer tiene a su bebé en cuestión de minutos. Nada sería más perfecto, pero lo cierto es que el nacimiento de un bebé es un proceso en el cual hay altas probabilidades de que las cosas salgan como lo planeamos. Un parto natural puede durar desde 2 horas o 24h, la cesárea no es el «camino fácil» y el primer contacto con el bebé quizá no salga como lo imaginamos.

Con esto no pretendemos causar alarma, pero sí establecer expectativas reales. Nuestro consejo, cuida de ti, infórmate, redacta tu plan de parto y sé positiva, pero realista.

3. La lactancia materna no es nada fácil

«La lactancia es un proceso natural, instintivo, que no debe doler» cuando escuchamos esto nos imaginamos que poner al bebé y alimentarlo, y poner en práctica todo lo que hemos leído, nos garantiza que la lactancia sea exitosa y prolongada. Si bien llegar un conocimiento previo es fundamental, esto no te exime de sufrir dificultades.

¡Sí se puede! Pero requiere paciencia, determinación y apoyo.

4. La crianza es agotadora y extenuante

La mayoría de los niños no duermen de corrido toda la noche hasta su primer año. A los «terribles dos» empezarán a presentar pataletas. No tendrás tiempo para ti, tu vida social tiende a desaparecer y tu descanso no volverá a hacer el mismo.

Tus hijos te harán perder la paciencia, muchas veces sentirás que las 24 horas del día no son suficientes para hacer todos tus pendientes y sacar tiempo en pareja será todo un reto.

Por eso es muy importante armarte de paciencia y contar con un apoyo en todo el proceso, si es tu pareja, hagan juntos el mejor equipo, si eres una mamá soltera, un familiar cercano en quien contar será de gran ayuda durante la crianza de tus hijos.

5. Si pudieras volver a decidir, siempre elegirías esto: ser mamá.

Puedes extrañar el tiempo que tenías antes, pero después de ser mamá, cada día reafirmas que esta es la mejor etapa que has experimentado en toda tu vida. Pues a pesar de las ojeras, la fatiga y la frustración, ver a tu hijo o hija te reconforta, reaviva tu alma y sabes que todo ha valido la pena.

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