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Si tu bebé quiere estar pegado a ti… ¡Eres una mamá koala! ¿Es malo? ¿Cómo manejarlo?

Si tu hijo/a quiere estar todo el tiempo en tus brazos, llora cuando le sueltas, o se pone inconsolable cuando te alejas, probablemente te has cuestionado qué tan bueno o malo resulta este apego, si lo estarás malcriando o si estás creando algún tipo de dependencia negativa.

¿Por qué sucede?

La razón es básicamente una, su instinto. Mamá es el ser quien le cargó en su vientre por varios meses, quién está siempre para consolar su llanto, para brindar alimento, proteger del frío e impartir seguridad. La naturaleza de todo bebé es crear un vínculo poderoso con la persona que satisface sus necesidades y suple los cuidados que necesita, incluido, por supuesto, el amor, la atención y los mimos.

Conforme el bebé va creciendo empieza a familiarizarse con otras personas, como cuidadores o familiares cercanos, sin embargo, siguen siendo sus padres, en especial mamá, las personas que más transmiten seguridad y confianza. Este es un comportamiento natural en los niños durante su primer par de años, y no indica que esté desarrollando una conducta negativa.

Ansiedad por separación

A los 7 u 8 meses, aproximadamente, los niños presentan un comportamiento llamado ansiedad por separación. A esta edad ya pueden entender que, si no ven una persona o un objeto, es porque se ha ido o alejado, pero aún no están en capacidad de comprender que si esa persona, en este caso mamá, se va, va a regresar. Ahí el motivo de que presenten ansiedad, se sientan desolados y se muestren inconsolables, pues sentirán que quedaron solos y desprotegidos. Esta conducta se puede interpretar como malacostumbre, dependencia excesiva o «mamitis» o «papitis» pero en realidad es un comportamiento común y transitorio, ligado a su desarrollo cognitivo.

Cómo manejar este apego

Derriba los mitos:

Entender que este comportamiento es natural y evolutivo te quitará una carga de encima, pues ya sabes que, contrario a los comentarios que puedas recibir, llevar a tu hijo/a pegada a ti no tiene nada que ver con una crianza nociva.

Tampoco debes sentirte culpable si por momentos resulta agobiante, pues ser una «mamá marsupial» o «mamá velcro» también es una tarea agotadora. Sin embargo, recuerda que este es un periodo transitorio.

La clave es estar:

El consejo más importante es muy sencillo: el amor. Todos los niños necesitan atención inmediata cuando la requieran, necesitan saber que mamá o papá satisface sus necesidades, le acompañan y siempre están al tanto de sus cuidados y dispuestos a brindar tanta atención como necesiten.

Ayúdale a desarrollar autonomía

Todos los seres humanos somos interdependientes, siempre necesitamos de otras personas por el simple hecho de que vivimos en sociedad. Por esta razón el concepto acertado que debes aplicar en la crianza es la autonomía.

Esto quiere decir que, conforme a la etapa de crecimiento de tu hijo o hija, deberás enseñarle a hacer muchas cosas por sí mismo, sin embargo, esto requiere acompañamiento constante, respeto a sus ritmos y, por supuesto, mucho amor. No fuerces estos procesos, pues podría ser traumático.

Tips adicionales:

El porteo es una herramienta maravillosa, pues te permite llevar a tu bebé siempre contigo a la vez que desarrollas otras actividades.

Por otro lado, si pronto regresas al trabajo y debes separarte de tu bebé para dejarlo con otras personas, anticípate a este momento. Con algunas semanas de antelación, permite que tu bebé se familiarice de a poco con sus nuevos cuidadores, que vaya tomando confianza y se sienta seguro en presencia de otras personas diferente a mamá.

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